Resumen del resumen de una charla de Serge Latouche

Obtenida de decrecimiento.info

  • El decrecimiento es un movimiento que pretende que la sociedad salga de esa “religión”, de la religión del crecimiento por el crecimiento
  • “¿Por qué nos tenemos que preocupar por el futuro? ¿Acaso el futuro se preocupa por nosotros?" Groucho Marx
  • La crisis actual no es sólo una crisis económica, sino una crisis de civilización. La actual civilización, la civilización occidental capitalista, que prácticamente se ha extendido por todo el mundo, se basa fundamentalmente en el crecimiento.
  • “Decrecimiento” es una palabra provocadora, que pretende lanzar un misil a la línea de flotación del actual sistema capitalista cuya “religión” neoliberal tiene un Dios: el crecimiento por el crecimiento para maximizar los beneficios del capital.
  • La sociedad occidental del crecimiento ha sido fagocitada por la economía, por el sistema capitalista. El crecimiento es absolutamente imprescindible para aumentar los beneficios de los capitalistas.
  • Tres son los pilares de la sociedad de consumo: LA PUBLICIDAD que crea falsas necesidades; LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA para que necesitemos seguir consumiendo; y EL CRÉDITO para gastar el dinero que NO tenemos.
  • En el pasado, cuando los Reyes o los gobernantes ponían en marcha políticas que sumían en la miseria y la hambruna a sus pueblos, la solución era, relativamente, fácil: el pueblo se
    rebelaba y enviaba a la guillotina a los sátrapas. Pero ahora, ¿cómo guillotinamos a los mercados?
  • Es importante que seamos capaces de crear una abundancia relativa de los bienes indispensables para la subsistencia y felicidad de todos los humanos dentro de un paradigma de frugalidad, de mesura y contención voluntaria y responsable.
  • El principal recurso energético que ha posibilitado el desarrollo de la sociedad actual, ha sido el petróleo. Y el petróleo está alcanzando su pico, su cénit, su máximo de producción
  • esta sociedad no es deseable: la desigualdad en el mundo avanza a pasos cada vez más acelerados. Las tres mayores fortunas del mundo equivalen al PIB total de África. Y lo que es peor, incluso en las sociedades más ricas, más privilegiadas las personas no son felices, hay cada vez más infelicidad
  • Aunque la sociedad en conjunto no experimentase en realidad ninguna mejora, hasta la reciente crisis teníamos la falsa “ilusión” de que seguíamos creciendo.
  • Es necesaria una Revolución Cultural: lo primero que tenemos que cambiar es el propio paradigma de cada uno de nosotros. Tenemos que cambiar nuestros conceptos tanto en lo relativo al consumo como a la producción de lo que necesitamos para vivir.
  • Evitar consumos energéticos innecesarios en el transporte: anécdota del choque en Francia de un camión que transporta tomates españoles al Norte de Europa y de un camión que transporta tomates holandeses a España: resultado del choque, una inmensa salsa de tomate europea
  • Restaurar la agricultura tradicional campesina; Reasignar los incrementos de productividad, reduciendo el tiempo de trabajo e incrementando el empleo; Reducir el consumo energético por 4; Restringir fuertemente la publicidad; creación de monedas paralelas (locales, regionales); que el ahorro local se invierta en proyectos locales

Ampliación. De una entrevista posterior también a Latouche y también en decrecimiento.info, me quedo con un párrafo que define con precisión el objetivo que busco alcanzar en este blog:
La búsqueda de la simplicidad voluntaria, o si se prefiere, de una vida austera, no tiene nada que ver con un prejuicio de frustración masoquista. Es la elección de vivir de lo contrario, de vivir mejor de hecho, y más en armonía con las propias convicciones, reemplazando la carrera de los bienes materiales por la búsqueda de valores más satisfactorios. Las raras familias que escogen vivir sin televisión no son de lamentar. A las satisfacciones que les podría ofrecer el tragaluz mágico, prefieren otras: vida familiar o social, lectura, juegos, actividades artísticas, tiempo libre para soñar y simplemente disfrutar la vida Este camino es evidentemente, en general, progresivo, aunque las presiones contrarias de la sociedad sean fuertes. Es un camino que pide dominar los propios miedos, miedo al vacío, miedo a la carencia, miedo al futuro, miedo también a no estar de acuerdo con los moldes prefabricados, miedo de desmarcarse con relación a las normas en vigor. Es la elección de vivir ahora en lugar de sacrificar la vida presente al consumo o a la acumulación de valores sin valor, a la construcción de un plan de ahorros o jubilación encargado para hacer frente al miedo de no tener lo suficiente

Y sigue:
[...] Asistiremos al más gran desarraigo planetario de toda la historia. Esto puede provocar efectos de quiebra considerables. Empezamos a sumar efectos ecológicos, sociales y catástrofes más o menos naturales en los desajustes de la economía misma. Vivimos, en efecto, en una economía de casino, en una especie de burbuja mantenida artificialmente por una huída hacia delante, en una economía de crédito, de anticipación -la economía americana, a manera de ejemplo, vive aproximadamente a tres años vista. Es el equilibrio del ciclista, siempre se debe pedalear más deprisa para poder mantenerse, incluso si se sabe que aquello acabará contigo. Si todo se estropea, esto puede hacer mucho daño.

Lo que mejor se puede desear es que las catástrofes sean lo suficientemente fuertes para desvelar a la gente, hacerles cambiar la manera de ver las cosas, pero que no acontezca la sexta extinción de las especies, de la cual seríamos los autores al mismo tiempo que las víctimas.